“Estoy acostada de espaldas, estirada a cuatro patas, feliz, como una estrella de mar, recorriéndome cómodas olas en un vaivén suave armonía. Todo está bien. Hace una hora todavía estaba totalmente estresada de tanto ir de aquí para allá sin estar aquí ningún lugar, o tal vez en todos a la vez.”

¿Qué pasó? Supongo que lo sabéis, algo común, al cual se le aplican soluciones inmediatas para empujar a tirones el día, hoy como mañana.

Sin embargo, hay más posibilidades, y seguro que sabéis muchas. Os cuento otra, la de alguien, con experiencia, que me ayude a realinear por dentro y por fuera con la ayuda del Shiatsu.

Me gusta la ciencia y no me gusta creerme lo primero que me cuentan, ni generar ilusiones.

Sin embargo, hasta la ciencia tiene sus límites, y su campo de espectro es ínfimo entre el cielo y la tierra, no todo lo podemos explicar. Por ello, la experiencia es la madre la ciencia, y son los hechos los que van abriéndome oportunidades a sentirse mejor.

Se trata de simplificar, de soltar, poner el cuerpo sujeto a tierra, como al principio, como de bebés, en los primeros aprendizajes, atravesando ese lugar de confianza, desde un espacio libre, que saque del alboroto y, finalmente, le de a la vida un nuevo significado.

¿Por qué Shiatsu?

El sistema fue desarrollado hace unos 100 años en Japón y se basa en la energía vital, el “chi”, el cual fluye a través del cuerpo por ciertas vías, que para hablaros con un simil, son como la corriente de un río, que si circulan sus aguas bien, va a su destino  de una forma natural, sin embargo, si hay obstáculos u obstrucciones, si hay desniveles, y pendientes, riscos y vueltas, irá demasiado precipitadamente, o le faltará concretar, o ese empuje que salve saltos y cambios, sin perder la fuerza de su cauce, su vitalidad.

Si el flujo de energía se altera, se refleja a través del cuerpo y de la mente.

Shiatsu significa “presión con los dedos” (指 [shi], «dedo», y 圧 [atsu], «presión en zonas del cuerpo»). Y eso es exactamente lo que debe hacer que la energía fluya nuevamente, como quien afina las cuerdas de un laúd o las teclas de un piano.

Hay 350 puntos de shiatsu, que se activan con el pulgar, la palma, los codos, las rodillas y los pies.

A diferencia de la acupuntura, no solo se estimulan los puntos, sino también los meridianos que conectan estos puntos, se hace un recorrido, y se establecen las conexiones entre unas zonas y otras del organismo, y las lineas de acción.

“Estoy tumbada, y siento que he dejado mi carga, me siento más aliviada, cada vez más profundamente en mi propio cuerpo. Incluso el ruido de la calle suena hasta agradable, no peleo contra los elementos, sino que percibo el sonido cual susurro.”

Las indicaciones sobre la respiración también me ayuda, y unas manos con destreza, a veces cálidas, a veces frescas, que sobre la ropa, sin quitarme mucho más, van centrando mi persona.

Estoy particularmente impresionada por lo que hace. Una cálida sensación de unidad. ¿Estrés por un trabajo? Bah, con esta sensación de estrella de mar sobre un fondo de arena, ya se pueden mover las aguas, que no me llevan.

Incluso lo noto los días siguientes, tanto en el buen humor, pues me siento más optimista, como en la forma de hacer las cosas.

Dicen que la creencia es útil en el proceso de curación, igualmente, necesitamos esa atención que viene de otra persona y activa la propia, que remodela la forma de percibirse, con todo, me han dicho que es excelente para el sistema inmunológico, si bien, aunque no se por qué, ni cómo funciona, lo cierto, es que volveré, por cómo me voy encontrando semana tras semana.

Consejos para el tratamiento

  • Los costos: el seguro de salud reglamentario no paga estos tratamientos de Shiatsu, entre los seguros privados, solo algunos lo hacen. Una sesión de una hora cuesta entre 40 y 65 euros. Para un éxito óptimo de la terapia, se programan diez sesiones.
  • Tómese su tiempo: una sesión dura aproximadamente una hora, pero puede ser más.
  • La química tiene que ser correcta: si no se siente bien o no se toma en serio durante el tratamiento, entonces alguien debe buscar a otra persona.
  • En el tratamiento: use ropa cómoda, nada que tire.
  • Conviene hablarlo antes, una cita previa, pues Shiatsu es sobre cuerpo, mente y alma, toca la vida de cada día.
  • Aloha Caracola!

 

 

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