Primavera

La primavera invita al entusiasmo, a la alegría y las ganas de vivir.

Se despierta del letargo, los brotes tiernos se asoman en las desnudas hojas de los árboles, se notan más los días largos, el sol saluda con más efusividad, las aves cantan más alegremente, los animales, no sólo ellos, muestran su primera galas paseando de un lado a otro, estrenando los colores más vivos, a la vez que los enamorados salen de sus escondites a las plazas, parques y montañas.

La primavera, resurrección de luz y color.

El poeta norteamericano Henry Thoreau decía:

Mide tu salud por la simpatía con que miras la mañana y la primavera“.

Medir la salud.png

Despertarse, que la vida se despierta, iniciar el día, un nuevo día, lo nuevo ha llegado.

La fuerza de la primavera se origina en el invierno, la estación en que la energía se reserva para cuidarse y a la vez gestar “la expansión de la vida”.

Es una pena que el invierno tenga detractores y genere malestar, sencillamente, porque hace frío y uno, naturalmente, se va para adentro, se recoge en la intimidad, cuando es allí donde se prepara el traje de la flor del almendro, como la de mayo, y sus frutos.

Si no tuvieramos invierno la primavera no sería tan agradable.png

MIrándolo bien, cada uno lleva su propia estación: somos primavera de entusiasmo, verano luciendo resplandecientemente, otoño libre, suelto, pardo, tardío, caído, invierno despojado, vacío, en espera.

Si supiéramos, primero, en qué estación estamos por dentro, qué se mueve en mi al andar, si son hojas ocres, ropajes que mudan, o al contrario, a punto de estrenar brotes nuevos, con ternura y fuerza, o ya madurando apuntando el fruto, la recogida, recontar, descontar,  vaciarse, volver a empezar, y estar más cerca de saber  con qué ojos miro lo que veo, cómo equilibrar la estación, que no se estanque, que no se esconda, que me deje sus racimos para disfrutar de con mil amores sus licores, y prescindir de lo que me excede y sobrepasa, reponer la insuficiencia, allanar camino, hacerlo transitable.

Según la etimología referente a las estaciones, todas, menos el otoño (que viene de “retoño”), se definen en relación a la exuberancia del verano. Invierno significa No “verno” (verno = verano). Y la primavera que ya nos toca significa “el primer verano”, la avanzadilla del verano.

Mi primer verano

“La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido” (Antonio Machado)

Un proverbio aconseja: “En la primavera; la madre tierra está embarazada”, así que hay que ir encinta dos, llevando en el seno vida nueva por salir en breve, rebrotando.

Primavera, que Albert Camus la veía en otoño también cuando dice:

“El otoño es una segunda primavera, cuando cada hoja es una flor”.

Otoño segunda primavera.png

Para Neruda la primavera vence, no la desbancan:

“Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera”. (Pablo Neruda).

“En las lluvias de primavera todas las cosas son más bellas”. (Kaga No Chiyo)

La primavera siempre es mejor con un suave susurro.

china primavera.png

 

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